
Remembranzas de aquellos días agitados y felices en los que fui directora de Harper´s Bazaar y pude dar rienda suelta a mi frivolidad. En el archivos anexos, la entrevista a algunas ex directoras que se publicó en la revista de octubre con motivo del 30 aniversario de la publicación. Más abajo, las respuestas que también di pero no fueron publicadas por motivos de espacio.
Qué le diste tú a la revista.
De algún modo, traté de “mexicanizar” más la revista, de echar mano de críticos, fotógrafos y diseñadores mexicanos talentosos, creativos y audaces, con quienes fue un placer trabajar. Me enorgullece que las filiales de otros países hayan comprado más de una historia de moda hecha completamente en México por gente de aquí. Fue muy gratificante. También “aterrizamos” más la edición al incluir la ropa de venta en nuestro país, con precios y direcciones. Por último, me enorgullece haber contado con la pluma de autores mexicanos como Pablo Boullosa y Nayef Yehya, que colaboraban con nosotros.
En qué crees que ha cambiado la moda desde que dirigiste Bazaar hasta hoy.
Me parece que la fidelidad a la marca ya no se concibe como antes. Veo más flexibilidad en los consumidores y más eclecticismo. La crisis también repercute, y el despilfarro en un mundo que agota irremediablemente sus recursos naturales ya no se ve como algo tan glamoroso. Por lo demás, la moda en sí sigue cambiando, reinventándose, retomando, mezclando tendencias, porque en el cambio consiste justamente su esencia. Dejé Bazaar hace 8 años, ¿qué ha habido de nuevo desde entonces? Todo y nada al mismo tiempo. La verdadera revolución en moda creo que la dará la tecnología, las fibras inteligentes, la ropa deportiva con MP3 integrados y ese tipo de “prendas-gadgets” que en una o dos décadas estarán realmente aquí no como curiosidades, sino como algo cotidiano.
Tus portadas favoritas.
De mi época, me encantan tres que se distinguen por mostrar close ups de rostros femeninos vivos, fuertes, poderosos; y donde cada foto en sí misma es una obra de arte, bella y colorida. Me refiero a las portadas de diciembre de 2000, febrero de 2001 y abril de 2001. En esta última, además, hicimos un experimento gráfico con la tipografía del título, que se sobrepone, en transparencia, a la foto que invade la página y que muestra a una modelo con una pluma amarilla entre los labios.
Tu mejor experiencia en la revista.
Sin duda, haber hecho el “Especial de aniversario: todo sobre el mundo de la moda en México”, en octubre de 2000. Un reporte de 14 apretadas páginas en el que reunimos (¡en una sola foto!) a los 15 diseñadores mexicanos que nos parecían más representativos en ese momento, desde veteranos como Manuel Méndez hasta jóvenes como Julia y Renata Franco. Incluimos reseñas sobre las escuelas de diseño de moda del país, organizadores de eventos, críticos de moda, accesoristas, maquillistas, deseñadores de imagen, fotógrafos, estilistas y modelos. Fue el inicio del acercamiento de Bazaar a la moda mexicana del que ya hablé antes. La respuesta de los lectores fue por demás entusiasta, lo que nos confirmó que habíamos dado en el clavo. Como editor, pocas cosas tan satisfactorias como atreverse… ¡y acertar!